jueves, 31 de agosto de 2023

Becerros de oro.

 


No adorarás becerros de oro.

Milei, profeta de mentiras.

 

En la década de los 90, auge del “pensamiento único”, del “fin de las ideologías”, de la imposición del “nuevo orden mundial”, en Latinoamérica se impuso la “economía de libre mercado”. El “mercado” sería el regulador natural para el desarrollo, la justicia social, el crecimiento económico, el bienestar de los pueblos.

Desde la teología rápidamente advertimos el engaño y comenzamos a hablar del “dios mercado”. Un dios que exigía cada vez mayores sacrificios a los sectores populares en aras de grandilocuentes promesas que terminaron en un fracaso estrepitoso.

Pero era tan honda y tan fuerte la creencia, la “fe” en “el mercado” que sus características delinearon una nueva idolatría. Con las características de toda idolatría: engaño, fraude, sacrificios y más sufrimiento.

“ …los mecanismos del mercado …conllevan el riesgo de una «idolatría» del mercado” J. Pablo II CA 40

Ahora la situación es aún más grave. Ese “libre mercado” ha multiplicado sus tentáculos a una velocidad inaudita. Las nuevas tecnologías lo hacen posible.

Además, ha profundizado su presencia global con una característica aún más destructiva, la meramente especulativa.

Un nuevo colonialismo financiero global idolátrico.

La cuestión idólatra que tiene el mercado como fetiche, es solo y nada menos, que una versión moderna de aquella advertencia del Evangelio: “no se puede servir a dos señores, a Dios y al dinero”.

Las expresiones de Milei, en su torpe extravagancia, esconden esta aún más grave idolatría. Milei es el profeta de mentiras, capaz de sacrificar vidas humanas en pos de falsas promesas.

La “dolarización” es el engaño mayor, el canto de sirena, la manzana envenenada, de la “nueva idolatría del dinero” de la que habla Francisco.

Entendemos la insatisfacción democrática y somos empáticos con los que votaron a “la libertad avanza” y sabemos que no han votado lo que realmente prometen.

Pero hay que advertir la gravedad de la situación.

Toda idolatría es criminal.

Y este ídolo ya lo ha demostrado.

Grupo Sacerdotal Enrique Angelelli

Ateneo Enrique Angelelli

Movimiento Recuperar lo Nuestro

Red Nacional de Fe y Política

CEBs. Autoconvocadas.

miércoles, 12 de abril de 2023

Sin Política, no hay Pascua.

 

Sin Política no hay Pascua.

 


El tan mentado “triunfo de la vida sobre la muerte” es una afirmación biológica, cósmica, universal.

La semilla que brota, millones de semillas, que no todas fecundan, pero es el ritmo inevitable de los ciclos naturales.

Las culturas muy tempranamente trataron de descifrar y “nombrar”  este “ritmo”.

Entendieron que había que festejar, celebrar, compartir una nueva cosecha. Las semillas volvieron a crecer.

En la Biblia se encuentran fundamentalmente dos celebraciones ligadas a estos ritmos, la cosecha y la ofrenda de los primeros frutos.

Todas las culturas tienen sus fiestas agrícolas: celebrar este equilibrio natural.

Pero la fiesta de la Pascua no es agrícola, es política. Una fiesta de liberación popular contra un imperio opresor.

Si la tradición cristiana pronto llamó “Pascua” a la resurrección no lo hizo negando esta mirada política, al contrario, la profundizaba.

De aquella liberación del opresor egipcio a la liberación de todas las opresiones como centro de la insurrección de Jesús ante sus asesinos.

La tradición eclesial “espiritualizó” tanto a estos acontecimientos, tergiversó tanto los hechos,  que ahora no se trata de liberarse de toda opresión, si no del  “perdón de los pecados”.

De un desafío político, donde se pone en juego el poder de los pueblos contra el poder de los amos, se pasó a una tarea individual, interior, subjetiva contra “el pecado”.

La semana santa es la semana política por antonomasia.

Una de las consecuencias de esta inversión del sentido “pascual” es el crecimiento de la “anti política” o en todo caso, de la apatía política de muchos cristianos.

Hace décadas denunciamos que la separación “de la fe y la vida” es uno de los males de nuestro tiempo, para ser más precisos, la separación de “la fe y la política” diríamos ahora.

Cuando con razón advertimos en amplios sectores sociales el desprecio por la política, o peor aún la despolitización y por lo tanto desmovilización militante, debemos mirar a la responsabilidad de aquellos discursos religiosos que han enmascarado la Pascua.

Y si no hay política en sentido pascual, resurgen los totalitarismos sectarios, violentos, dogmáticos, depredadores, la política de los poseedores.

Así, la resurrección no es tanto un hecho puntual, si no un horizonte constante.

Un horizonte que debemos intentar.

Nicolás Alessio.

martes, 23 de agosto de 2022

Persecución judicial al desnudo

 



Persecución judicial al desnudo.

No sorprende, pero es muy grave.

No sorprende, porque ya ocurrió contra la democracia en Brasil, Ecuador, Bolivia y otros pueblos de Latinoamérica.

No sorprende, porque la “familia judicial” ...ahora una orga depredadora,   no quiere justicia, quiere lastimar a los sectores populares desacreditando a sus líderes.

No sorprende, porque lo prepararon durante años con la torpe complicidad de los medios hegemónicos y al servicio del poder económico concentrado.

No sorprende,  la persecución y el hostigamiento de líderes populares,  en aras de una supuesta lucha contra la corrupción.

No sorprende el abuso de autoridad a través de procedimientos indebidos de pésima calidad institucional. 

No sorprende el mecanismo de falsas acusaciones que repetidas al hartazgo parecen verdaderas.

En definitiva no nos sorprende esta versión local del “lawfare” contra la Sra. Vice Presidenta Cristina Fernández, condenada con antelación, sin pruebas, con mentiras tras mentiras y sin derecho a la defensa. 

Nos indignamos, lo denunciamos y lo repudiamos. Convocamos a la resistencia activa.

Vienen por nosotros.

Agosto 2022

Grupo Sacerdotal Enrique Angelelli

Red Nacional de Fe y Política

Comunidades Cristianas

De espaldas al Pueblo. Cómplices y Cobardes.

 Obispos argentinos.


Cómplices y cobardes.

Adoración Guaman Hernández, profesora titular de Derecho del trabajo y de la seguridad social en la Universidad de Valencia, definió al lawfare como “la utilización del sistema jurídico para desacreditar y perseguir a enemigos políticos. Se utiliza al poder judicial para intervenir en el campo de las decisiones políticas y legislativas». 

También lo afirma el Papa Francisco : "El lawfare, además de poner en serio riesgo las democracias de los países, generalmente es utilizado para minar los procesos políticos emergentes".  Se trata de un mecanismo para perseguir judicialmente y encarcelar a dirigentes políticos contrarios a los dictados de las autoridades gobernantes. Durante el cierre de la Cumbre Panamericana de jueces en el Vaticano, el Pontífice manifestó su preocupación "por una nueva forma de intervención exógena en los escenarios políticos de los países, a través del uso indebido de procedimientos legales y tipificaciones judiciales".

Se ha expresado el Movimiento Obrero en su conjunto (CGT, CTA), se han expresado Organizaciones sociales, se han expresado, artistas, intelectuales, organismos de Derechos Humanos, referentes populares,  personalidades de la política…dicen claramente través de una solicitada  "No al lawfare y el intento de proscripción a Cristina Fernández de Kirchner"

Y la ¿Conferencia Episcopal Argentina? ¿Y sus organismos de Pastoral Social? ¿Y la Comisión de Justicia y Paz? Nada, ni una palabra.

Esto está pasando en Argentina, una nueva y grave versión del lawfare. 

Persecución de líderes populares, poner en riesgo la democracia, abuso de autoridad, procedimientos indebidos, una justicia cómplice, mecanismo de falsas acusaciones.

Como no puede ser que no se interesen por los valores de la verdad, de la democracia, de la libertad, de la justicia, solo queda una explicación.

Son cómplices, mediocres y cobardes.

jueves, 11 de agosto de 2022

Negar a los mártires. Negar la Buena Nueva . A 46 años asesinato de Enrique Angelelli

 




Negar a los mártires

Negar la Buena Nueva

 

Nicolás Alessio teólogo

 

 

A 46 Años del asesinato del Enrique Angelelli.

 

 

La negación puntillosa y sistemática del martirio de Angelelli tiene como marco la negación puntillosa y sistemática de los mártires en Argentina en particular y de Latinoamérica en general.

 

No solo ocultaron el asesinato de Angelelli y no solo en Argentina.

 

La complicidad de las cúpulas eclesiásticas con las diversas dictaduras en todo el continente, gestadas al calor del auge neoliberal y la Doctrina de Seguridad Nacional, les impide reconocer a esa multitud de mártires.

 

Los documentos que acreditan esta complicidad son abundantes y contundentes[1].

 

Lo que nos gustaría esbozar ahora es la perspectiva religiosa, teológica de esta complicidad y negación.

 

Lo que es mucho más grave si tenemos en cuenta que son los mismos quienes, por el contrarío, tienen la tarea de predicar el Evangelio y claramente tenían el imperativo moral de“no olvidar a los mártires y custodiar sus testimonios”[2].

 

Pablo es perseguido por los judíos porque predica “el escándalo de la cruz” y dirá a la comunidad de Corinto: ”…nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos piedra de tropiezo, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios” I Cor 1,23

 

El “poder y la sabiduría” de Dios se manifiestan en la sangre derramada de los asesinados. Ese poder y esa sabiduría se encarnan en las víctimas, las rescatan de las sombras de la muerte injusta, violenta, agresiva.

 

La muerte de Jesús asesinado, la cruz, es un eje central de los Evangelios, de la predicación cristiana, por una simple razón, sin esa muerte trágica, no hay resurrección, en definitiva no hay posibilidad de una “buena nueva” para los todos los crucificados de la historia. Dios no sería creíble.

 

Olvidar, descuidar, negar, esconder, silenciar a los mártires es una manera de negar la esperanza. La tozuda esperanza cristiana no tendría valor ni sentido sin la cruz. Las víctimas pueden tener esperanza porque conocenen sus propios cuerpos que todo está perdido, entonces si, se puede “esperar contra toda esperanza” (Rom 4,18).

 

Esperar aún cuando las harinas y los aceites ya se han acabado en el desierto (I Reyes 17,12).

 

La esperanza es eso, aún en la muerte amenazante, sostener el horizonte de la vida.

 

Sin memoria martirial no hay fe cristiana auténtica, por eso, en términos  estrictamente religiosos cristianos, esta mudez de las jerarquías eclesiásticas no solo atenta contra los valores humanos, los derechos humanos, si no que deja estéril la raíz de la identidad cristiana: la solidaridad con las víctimas inocentes.

 

La centralidad de la fe es la resurrección. Utopía o topía como conquista de las víctimas. La fe nos sostiene en las derrotas, en el dolor, en las sangres derramadas. Es la fe la que nos permite un salto vivificante, aun en la tragedia. 

 

Y necesariamente, en este camino de traición al mensaje cristiano, también se niega el amor, que es la negación de Dios mismo.

 

¿Acaso el amor no tiene su cúspide en “dar la vida”?

 

Por eso, la complicidad eclesial no solo es grave desde el punto de vista social, político, es gravísimo también desde el punto de vista teológico, religioso. Afecta el núcleo de la fe, desprecia la centralidad del mensaje cristiano. Se trata, en términos clásicos, una apostasía flagrante. Un pecado mortal.

 

Pero hay más. Los Juicios por Memoria Verdad y Justicia, por la “verdad histórica”, en Argentina, han sido contundentes para acreditar un sistema ordenado y planificado genocida.

 

Por eso, negar a los mártires o minimizar sus testimonios, sus compromisos, es una sutil y no tan sutil manera de negar la maquinaria ideológica genocida. Maquinaria que en términos teológicos ha sido la idolatría de mercado[3].

 

Esta negación ordenada y estructurada de las víctimas de este sistema idolátrico hace a las jerarquías eclesiales no solo participantes desde el “silencio” sino autores necesarios del genocidio.

 

El memorial del sufrimiento[4] inocente deja de tener sentido, se pierde, se licúa.

 

Sin ese memorial, como dijimos, no hay ni esperanza, ni fe y amor.

 

Por lo tanto, pierde arraigo y pierde razón de ser la ”ecclesia” la asamblea responsable de sostener la memoria de sus víctimas. 

 

En definitiva, es la mayor profanación posible de la pasión del crucificado.

 

Agosto 2022

 

 

 



[1] Elaboración, Ocultamiento y Negación del Crimen, Luis Miguel Baroneto, Ed. Centro Tiempo Latinoamericano. Casa Angelelli, 2022

 

[2]“La Iglesia del primer milenio nació de la sangre de los mártires: « Sanguismartyrum, semen christianorum »... Al término del segundo milenio, la Iglesia ha vuelto de nuevo a ser Iglesia de mártires. Las persecuciones de creyentes —sacerdotes, religiosos y laicos— han supuesto una gran siembra de mártires en varias partes del mundo. El testimonio ofrecido a Cristo hasta el derramamiento de la sangre se ha hecho patrimonio común de católicos, ortodoxos, anglicanos y protestantes…Es un testimonio que no hay que olvidar. La Iglesia de los primeros siglos, aun encontrando notables dificultades organizativas, se dedicó a fijar en martirologios el testimonio de los mártires. Tales martirologios han sido constantemente actualizados a través de los siglos, y en el libro de santos y beatos de la Iglesia han entrado no sólo aquellos que vertieron la sangre por Cristo, sino también maestros de la fe, misioneros, confesores, obispos, presbíteros, vírgenes, cónyuges, viudas, niños.En nuestro siglo han vuelto los mártires, con frecuencia desconocidos, casi « militiignoti » de la gran causa de Dios. En la medida de lo posible no deben perderse en la Iglesia sus testimonios… es preciso que las Iglesias locales hagan todo lo posible por no perder el recuerdo de quienes han sufrido el martirio, recogiendo para ello la documentación necesaria. Esto ha de tener un sentido y una elocuencia ecuménica…”  TertioMillennioAdvenienten° 37

 

[3] Hay una extensa bibliografía al respecto. “La idolatría del mercado” Hugo Assmann

Departamento Ecuménico de Investigaciones, 1997

 

[4] “Memoria passionis: Una evocación provocadora en una sociedad pluralista” Johann Baptist Metz Marzo 2007

 

miércoles, 3 de agosto de 2022

No podemos predicar la resignación. Angelelli

 



“No podemos predicar la resignación”

Angelelli

A 46 años de su martirio

Son tiempos de zozobra. De incertidumbre.

Y para muchos, de sufrimiento, dolor y desamparo.

El poder real, corporaciones económicas, mediáticas y judiciales han logrado horadar a un Gobierno elegido por la mayoría de los argentinos. 

Golpes de mercado y “lawfare”, una fórmula depredadora de gobiernos populares que conocemos en toda Latinoamérica.

Pero no vamos a predicar la resignación.

La memoria de nuestros mártires no es nostalgia. Es viento impetuoso. Es resistencia aguda.

Somos empedernidos en la militancia.

Los sectores populares no se rinden. Levantamos nuestras cabezas, siempre asoma en el horizonte una mayor libertad.

Somos caprichosamente esperanzados. 

El mártir es un combatiente que, arriesgando hasta su vida, la entrega.

Y esa tragedia la leemos como victoria. Como testimonio y victoria. Como victoria y esperanza.

Los méritos del mártir no están en su sangre derramada, en su dolor, en sus sufrimientos. Están en su amor llevado a los extremos.

Un amor sin fisuras por los sin-justica de ayer, hoy y mañana. Un amor indómito por la liberación de los oprimidos, de ayer, de hoy y mañana.

No claudicar, no rendirse, no escapar, no negociar, y seguir amando, cuando te amenazan de muerte, es una victoria.

Esta victoria hoy la hacemos carne y palabra urgente.

Porque “hay que seguir  andando nomás” y los mártires,  junto a nosotres.

 

Grupo Sacerdotal Enrique Angelelli

Red Nacional de Fe y Política

Agosto 2022

viernes, 8 de julio de 2022

Construir soberanía.

 



Construir soberanía.
9 de Julio 2022
Los colonialismos están absolutamente vigentes. La independencia sigue siendo un desafío, un camino, un anhelo.
Hay fuerzas suficientes para hacerlo. Movimientos populares, de mujeres, de campesinos, de pueblos originarios, de desocupados, de piqueteros, de trabajadores, no se equivoca la consigna que dice "el pueblo unido jamás será vencido".
Asistimos a una situación sumamente frágil. Los enemigos no descansan. Nunca lo hacen. Un poderoso aparato mediático, fiel a las fuerzas del anti pueblo, no ahorran noticias falsas, no se cansan de insinuar descalabros, no dejan de agitar fantasmas golpistas, no dejan de dañar la esperanza.
No les importan ni la democracia ni la república. Son despiadados, con una perversidad alarmante. Acechan como jauría hambrienta a un Gobierno elegido por la mayoría de los argentinos.
Como Red Nacional de Fe y Política, no nos resignamos.
Denunciamos la irresponsabilidad y el cinismo con que actúan en esta difícil situación, quienes hasta ayer nomás gobernaron nuestra Patria, endeudándola a niveles inusitados.
En esa odiosa Deuda, radica gran parte de la explicación de lo que hoy vivimos como pueblo. Queremos también denunciar y repudiar la escalada de persecución a organizaciones sociales y las exigencias del FMI que significa sufrimiento y desgracia para nuestro pueblo.
Vamos a honrar a nuestra historia de liberación e invitamos a todos, todas y todes a hacerlo.
Hay un Espíritu, Viento Implacable, que nos anima, nos fortalece, nos sacude. Ser dueños de nuestro destino es una construcción que no se detiene. No nos detendrán.
Red Nacional de Fe y Política.
Grupo Sacerdotal Enrique Angelelli.

lunes, 8 de noviembre de 2021

Red Nacional de Fe y Política Ante las próximas elecciones legislativas

 

Red Nacional de Fe y Política

Ante las próximas elecciones legislativas

Noviembre 2021



 

El Frente de Todos

La opción ética.

 

Venimos de las trincheras populares y diversas, llenos del sudor y el barro de los aguerridos.

Venimos de la resistencia, del re-existir a los criminales embates del neoliberalismo de “los 90” y ahora a las nuevas cruzadas de “libertarios” conservadores con sus mismas lógicas de exclusión y muerte. Y nos sabemos parte, de aquellos que comprendieron que el neoliberalismo, sin importar quién lo proponga, es profundamente antievangélico, e incompatible con la liberación.

Venimos con profundas raíces en la Buena Nueva del Profeta de Nazareth y por eso nos nutrimos de todos los Dioses, Diosas y Energías universales que claman por el buen vivir. Así como del testimonio de aquellos que con su vida y su muerte, nos marcan el camino a recorrer.

Sabemos que en las PASO, con el voto en blanco, con la abstención, se expresó un reclamo dramático ante el Gobierno Nacional, las astillas emocionales, económicas, existenciales que nos produjo la Pandemia son profundas.

Pero también sabemos que el FDT es la mejor opción y queremos contarte algunas de las razones.

La producción, las inversiones y la economía están en crecimiento.

Se confía en la capacidad de trabajo y crecimiento de cada argentino y sus industrias.

Hay vacunas suficientes, no colapsaron las terapias y se evitó la tercera ola remando ante un plan mediático sistemático, contra las medidas sanitarias.

El proyecto es claramente inclusivo, privilegiando a los que nadie tiene en cuenta.

Se cuida la seguridad ciudadana pero sin menoscabar los derechos de todes.

Se respeta la independencia de la Justicia sin “mesas judiciales” que potencien falsas denuncias.

No se recurre a la agresión, a la descalificación, al resentimiento, al odio, a los prejuicios.

Es un horizonte, de buen vivir, que enamora con ternura. Y estamos para sumarnos a los "cuidadores de la casa común".

Sabemos que falta mucho, que hay que corregir otro tanto, que todo parece urgente, pero no proponemos medidas mesiánicas.

Hermano, hermana, hermane, a pesar de tantas dificultades, ya curtidos por los años, te invitamos a levantar la cabeza, entrelazar las manos, y nunca bajar los brazos.

Somos esperanzados aún en medio de la peor tormenta.

El FDT, es la mejor opción


Red Nacional

Por Córdoba

Nicolás Alessio teólogo

martes, 17 de agosto de 2021

Ocultar a Angelelli, estrategia de la curia cordobesa.

 





¿Porqué los Obispos de Córdoba, primero Primatesta, ahora Ñáñez y Pedro Torres se empecinan en negar, ocultar, invisibilizar a Angelelli?

Angelelli es molesto para los cómodos.

Desnuda a los pastores que son “lobos con piel de oveja”.
Inquieta a los dormidos.

Sacude a los conservadores. Cuestiona a los cómplices. Desenmascara a los hipócritas. Exige coherencia a los mentirosos.
Angelelli hizo del Evangelio un ariete en la compleja realidad política, social, cultural, económica de su tiempo.

Ese ariete es el ariete de los empobrecidos. Una flecha de las víctimas del sistema contra ese mismo sistema depredador.

No se puede recordar a Angelelli y seguir indiferentes ante las cruces, las víctimas y lo muertos del sistema liberal, del capitalismo financiero, de la hegemonía de mercado por sobre el valor de la persona humana.

No se puede recordar a Angelelli y seguir sosteniendo que hubo “dos demonios”, negando las atrocidades de la dictadura cívico militar, pretendiendo que “hubo una guerra”.

No se puede recordar a Angelelli y callarse cuando en tiempos electorales se pone en juego la dignidad de los trabajadores, de los desocupados, de los sectores populares, porque no es lo mismo si gobierna Juntos (en cualquiera de sus versiones) o el Frente de Todos.

No se puede recordar a Angelelli y ser indiferentes en una contienda electoral que pone en disputa un modelo de acumulación financiera y un modelo de producción y trabajo.

No se puede recordar a Angelelli y mirar para otro lado en los casos de violencia de género, de femicidios, del 
derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, de la dignidad y los derechos de la diversidad sexual.

Por todo esto y más se empecinan en negar a Angelelli.
Y lo seguirán negando.

Pero nosotros, el 4 de Agosto, aniversario de su martirio, levantaremos sus banderas inclaudicables.

martes, 15 de diciembre de 2020

A favor de la vida, de verdad. Sobre el aborto

 

 

 


A favor de la vida, de verdad.

Sobre el aborto


 



Inutilidad del Código Penal.

El aborto ha existido en todos los tiempos y todas las culturas. Es una práctica milenaria.

Ninguna mujer recurre a esta práctica como si se tratara de un juego macabro o por el gusto de hacerlo.

No creemos que nadie este "a favor" del aborto.

Nuestro Código Penal que considera a la mujer como “delincuente-asesina”, salvo en situaciones de excepción donde se permite abortar, no ha solucionado ninguno de estos problemas:

No se tiene en cuenta el derecho que tiene la mujer a decidir sobre su propia historia, su cuerpo. Una maternidad impuesta.

 

Es injusto penalizar a la mujer y no al varón responsable también de haber engendrado. Una diferencia escandalosa.

 

Se avala un negocio de clínicas privadas que ganan cifras millonarias con abortos clandestinos pero seguros médicamente, solo las mujeres con posibilidades económicas tienen ese privilegio. Una lacerante desigualdad

 

Exponer a la muerte o a graves consecuencias en la salud física y psíquica, sobre todo a las mujeres jóvenes y pobres que abortan sin medidas higiénicas y sin los cuidados necesarios mínimos. Daños irreparables.

 

Los abortos no han disminuido…



Esta Ley del Código Penal es una ley inútil para "cuidar la vida", tanto la del embrión como la de las madres con las graves consecuencias que ya mencionamos.

 

¿Se la debe corregir? ¿Se debe sacar el tema del Código Penal? ¿Qué es lo mejor para la sociedad toda?

 

Es cierto que una nueva legislación no garantiza resultados si no está acompañada de consenso social, educación, prevención, cambio cultural. Pero ayuda a comenzar estos caminos.

 

Hipocresía farisaica


Algunas posiciones religiosas, están insistiendo cada vez más en datos científicos o supuestamente científico, (sobre todo la católica y evangélica en nuestro país) para sostener que “desde la concepción hay una vida humana con derechos plenos”.

 

Esto es absolutamente discutible, relativo, impreciso. Hay otras opiniones.

 

De todas formas, se aferran a un “principio teórico” incomprobable” (existe desde el instante de la concepción un ser humano de pleno derecho) para no mirar ni abordar una “realidad concreta”, lacerante e ineludible: la muerte de mujeres jóvenes pobres por abortos clandestinos.

 
Las teorías son discutibles, incluso las científicas, aquí no hay “dogmática”, pero

las realidades se deben asumir.

 
Es una actitud típicamente “farisaica” aferrarse a “doctrinas y tradiciones” para no hacernos cargo del desafío de aquel que tengo a mi lado, de mi “próximo”, sobre todo cuando está en una situación de vulnerabilidad.

 

Jesús siempre optó por las víctimas concretas de su tiempo, muchas de ellas víctimas de aquellos teóricos dogmáticos aun desafiando sus “sagradas leyes”.


La Ley Penal existe, los abortos existen, las mujeres quedan a la intemperie... ¿qué hacemos?

 

Mientras tanto, las gravísimas consecuencias de los abortos clandestinos sin condiciones de salubridad se multiplican. Se trata de un gravísimo problema de salud pública. 

 

Para la conciencia ética cristiana, estas muertes de las mujeres, sobre todo jóvenes y pobres, son un desafío ineludible: son víctimas inocentes de un sistema que no las contempla.


Por eso creemos que claramente hay que apoyar la legalización y permitir que la mujer pueda decidir si continuar su embarazo o interrumpirlo, ofreciéndole toda la información y contención que sea necesaria, para que pueda resolver en un sentido o en otro.


 Nicolás Alessio, teólogo

 

 

Diciembre

2020